jueves, 11 de marzo de 2010

PRIMEROS AUXILIOS

1. CONCEPTO DE PRIMEROS AUXILIOS.
Los primeros auxilios son todas aquellas medidas o actuaciones que realiza el auxiliador, en el mismo lugar donde ha ocurrido el accidente y con material prácticamente improvisado, hasta la llegada de personal especializado. Los primeros auxilios no son tratamientos médicos. Son acciones de emergencia para reducir los efectos de las lesiones y estabilizar el estado del accidentado. Y esto último es lo que le concede la importancia a los primeros auxilios, de esta primera actuación va a depender en gran medida el estado general y posterior evolución del herido. Así mismo, son una obligación moral.

Pero, ¿que es una urgencia?. ¿Y una emergencia?.

La American Hospital Association define la urgencia como cualquier situación que en opinión del enfermo, los parientes u otra persona que asuma la responsabilidad de llevarlo al hospital, requiere intervención médica inmediata. La situación de urgencia continua hasta que se ha realizado una evaluación y diagnóstico médico.

En una urgencia, pueden tener que aplicarse uno de estos dos tipos de primeros auxilios:
• primeros auxilios emergentes o emergencias: en los que existe peligro vital para la vida del accidentado, estas son: una parada cardio-respiratoria, la asfixia, el shock, las hemorragias importantes y los envenenamientos graves.
• primeros auxilios no emergentes: en los que no existe dicho peligro, por ejemplo: una fractura en un brazo, dolor abdominal, etc.

Por tanto, una emergencia es una urgencia en la que existe una situación de muerte potencial para el individuo sino se actúa de forma inmediata y adecuada.

Concluyendo, en las urgencias (sean o no emergencias) los primeros auxilios juegan un papel importante para el estado posterior del individuo.




2. PRINCIPIOS EN LA ACTUACIÓN DE PRIMEROS AUXILIOS.
PRINCIPIOS BÁSICOS.

Todo socorrista en sus actuaciones debe conocer y aplicar siempre en este orden los siguientes principios básicos:

1º. PROTEGER, en primer lugar, a él mismo y después a la víctima. Podemos evitar nuevos accidentes, si señalizamos el lugar del accidente. SÓLO si hay peligro para el accidentado se le desplazará, manteniendo recto el eje cabeza-cuello-tronco.

2º. AVISAR, es decir dar el SOS, indicando: el número y estado aparente de los heridos, si existen factores que pueden agravar el accidente (caídas de postes eléctricos) y el lugar exacto dónde se ha producido el accidente. Saber que de la información que nosotros demos, va a depender tanto la cantidad como la calidad de medios humanos y materiales, que allí nos lleguen.

3º. SOCORRER. Esta es la finalidad principal de los primeros auxilios, pero para hacerlo correctamente previamente hace falta realizar la evaluación del herido.

PRINCIPIOS GENERALES

Primero: Estar tranquilo, pero actuar rápidamente.- Con tranquilidad se da confianza a la víctima y a aquellos que se encuentren cerca. Los testigos suelen tener miedo, con frecuencia pánico o están sobreexcitados. El auxiliador ha de dar ejemplo mostrando su tranquilidad.

Segundo: Hacer una composición de lugar.- Cuando se llega al lugar del accidente no se debe comenzar a actuar curando al primer herido que se encuentre. Pueden haber otros heridos más graves y que, por tanto, necesiten atenderse en primer lugar. Hacer, pues, un rápido examen del lugar. Debe intentarse saber si existen heridos ocultos. Hay que darse cuenta también de las posibles fuentes de peligros que aún existan: amenaza de derrumbamiento, ruptura de canalizaciones de gas o de agua, fuego, etc.

Tercero: Mover al herido con gran precaución.- Jamás se cambiará de sitio al accidentado antes de cerciorarse de su estado y haberle proporcionado los primeros cuidados. Además, un herido grave, no debe ser movilizado excepto por estas tres razones: 1) para poderle aplicar los primeros auxilios; 2) evitar el agravamiento de sus heridas; y 3) protegerle de un nuevo accidente.

Cuarto: Examinar bien al herido.- Investigar si respira, si tiene pulso, si está consciente, si sangra, si tiene una fractura, si presenta quemaduras, si ha perdido el conocimiento. Estar bien seguros de no haber dejado escapar nada.

Quinto: No hacer más que lo indispensable.- Si se intentan hacer demasiadas cosas, se retrasará el traslado de la víctima. El papel del auxiliador no es el de reemplazar a los servicios sanitarios, sino que se ha de limitar a proporcionar aquellas medidas estrictamente necesarias para un correcto transporte del herido.

Sexto: Mantener al herido caliente.- Evitar, no obstante, un calor excesivo, manteniéndole a una agradable temperatura. Si hace frío, todo el cuerpo debe ser calentado; para ello lo mejor será envolverlo en una manta.

Séptimo: No dar jamás de beber a una persona inconsciente.- En este estado no podrá tragar y existirá peligro de ahogarla al penetrar el líquido en las vías aéreas. Si la víctima conserva la consciencia y no presenta una herida profunda en el vientre, se le puede dar de beber, lentamente, y solo a pequeños sorbos. No darle alcohol, es preferible café o té caliente, sobre todo si hace frío.

Octavo: Tranquilizar a la victima.- El accidentado tiene miedo. Hay que hablarle ya que está angustiado; el curso de su vida se ha visto truncado bruscamente y padece por los que le acompañan o por su familia. Hay que tranquilizarle, calmar sus temores y levantarle el ánimo. Hay que decirle que hay gente cerca que se ocupa de él, que los servicios de urgencias han sido avisados y que vendrán pronto. No se le debe dejar ver su herida.

Noveno: No dejar nunca solo al accidentado.- El estado del mismo puede gravarse en un corto espacio de tiempo.

3.- TERMINOLOGÍA CLÍNICA.

Antes de estudiar la forma de valorar el estado de un accidentado es necesario revisar una serie de conceptos que se van a repetir frecuentemente a lo largo de este curso. Estos son: signos, síntomas, pulso, tensión arterial, respiración y coloración del accidentado.

SIGNOS Y SÍNTOMAS
SÍNTOMA: Manifestación de una alteración orgánica o funcional apreciable solamente por el paciente. (P.ej., el dolor).
SIGNO: Manifestación de una alteración orgánica o funcional apreciable tanto por el paciente como por un observador. (P.ej., convulsiones, deformación de un miembro).
Esto es, los síntomas son subjetivos, mientras los signos son objetivos. Ambos nos van a proporcionar información sobre el estado del herido. Para conocer los síntomas es necesario recurrir al interrogatorio, mientras que para los signos usaremos la exploración, esto es, inspección y palpación.

LA RESPIRACIÓN.
La frecuencia respiratoria normal es de 16 a 20 R.P.M. (se cuenta como una respiración la suma de inspiración y espiración). El aumento de dicha frecuencia, o taquipnea se produce de manera fisiológica tras el ejercicio o la excitación; igualmente, la permanencia en alturas considerables o en grandes profundidades acelera el ritmo respiratorio. La bradipnea, o disminución de la frecuencia respiratoria, se presenta fisiológicamente durante el sueño. Patológicamente lo hace en intoxicaciones por opio, barbitúricos, alcohol, ácido carbónico, ácido cianhídrico; el estado de shock, etc.
La disnea es la dificultad para respirar. Desde el momento en el que la respiración deja de ser un reflejo inconsciente para convertirse en un acto consciente empieza la disnea.

Dado que la respiración normal depende de muchos factores, son muchas también las posibles causas de disnea: la falta de oxígeno en el aire, la falta o escasez de hemoglobina en la sangre, la obstrucción de las vías respiratorias, etc.

PULSO: MANERA DE APRECIARLO Y DATOS QUE SUMINISTRA.

El pulso es la trasmisión a todas las arterias del organismo del impulso cardíaco sistólico, esto es, durante la contracción del corazón. Por ello, puede ser apreciado en cualquier parte del cuerpo (Fig. 1) en que exista una arteria cerca de la superficie de la piel y, mejor aún, si descansa sobre el plano duro de un hueso.

La arteria más utilizada para valorar el pulso es la radial, localizada en la parte externa de la cara anterior de la muñeca. También puede explorarse en la carótida, a ambos lados de la garganta. Otros puntos utilizados para valorar el pulso son las arterias temporales, sobre las sienes; la femoral, sobre las ingles y la poplítea, en el hueco de la cara posterior de la rodilla.

Por la facilidad de su localización y por su importancia, al informarnos sobre la irrigación sanguínea cerebral, el pulso carotideo es el que debemos valorar en una situación de primeros auxilios. Éste se debe buscar a la altura de las arterias carótidas situadas superficialmente a ambos lados de la linea media del cuello. El auxiliador procederá de la siguiente forma:
- Se colocará al lado de la víctima;
- Situará los dedos indice y medio en la linea media del cuello (a la altura de la
laringe), deslizándolos unos dos centímetros a uno de los lados y
- Presionará con los dedos suavemente, intentando localizar el pulso.

Conviene señalar que NO se deben palpar ambas carótidas a la vez, puesto que si se interrumpe o dificulta el paso de sangre al cerebro, puede ponerse en peligro al herido.
Aunque tres son las características del pulso, a saber, frecuencia, ritmo y amplitud; a nosotros nos interesa fundamentalmente la primera. La FRECUENCIA normal del pulso es muy variable en un adulto sano. En reposo suele ser de 60 a 80 pulsaciones por minuto, con variedades de hasta 44 en individuos robustos y entrenados (Miguel Indurain p.Ej.), y de 90 a 100 en sujetos más débiles o nerviosos, así como en los niños.
El aumento de frecuencia se denomina taquicardia: de manera fisiológica se presenta tras el ejercicio, la excitación nerviosa o las comidas abundantes. De forma patológica la fiebre, shock traumático, hemorragias, infarto de miocardio, entre otras causas desencadenan la taquicardia.
El pulso lento se denomina bradicardia, fisiológico durante el sueño y en atletas en reposo. Si es muy lento (inferior a 40 lpm) debe hacernos pensar en una lesión cardiaca (sobre todo si el individuo sufre desvanecimiento o disnea) o cerebral (en los traumatismos craneoencefálicos).

COLORACIÓN DEL ROSTRO.
Dentro de la normalidad existe una gran variación, de unos individuos a otros, en la coloración de la cara y de toda la piel del cuerpo. No obstante, en los estados patológicos, las alteraciones de la coloración, apreciadas con objetividad, pueden sernos muy útiles para el diagnóstico.

4.- VALORACIÓN DEL ESTADO DEL ACCIDENTADO: VALORACIÓN
PRIMARIA (el ABC) Y VALORACIÓN SECUNDARIA.


VALORACIÓN PRIMARIA

El proceso de valoración consiste en la recogida de datos sobre el paciente que pueden ser de utilidad para facilitar la correcta actuación del auxiliador. Esta valoración ha de ser sistemática y precisa. Entendemos dos formas complementarias y consecutivas de valoración: la primaria y la secundaria.

En una situación de urgencia, a pesar que la reacción instintiva de cualquier persona es emprender alguna acción, no se ha de caer en este error, pues la valoración primaria requiere pocos minutos y de su realización puede depender la vida del accidentado.

La valoración primaria se inicia con la primera impresión que el auxiliador tiene al ver al herido, que se forma a partir de lo que vemos y oímos, seguida de la evaluación primaria propiamente dicha, que consiste en identificar problemas que amenazan la vida del individuo, resumidos en el ABC:

A.- AIRWAY ----------> Permeabilidad de las vías aéreas, necesaria para que el aire llegue a los pulmones.
B.- BREATHING -----> Existencia de respiración espontánea.
C.- CIRCULATION --> Existencia de latido cardiaco y ausencia de grandes hemorrágias.
La alteración de estos tres puntos se da en la parada cardiorespiratoria, que será tratada posteriormente.

VALORACIÓN SECUNDARIA

Sólo después de realizar la valoración primaria y las debidas actuaciones (reanimación cardio-pulmonar, apertura de vías, etc..), si las hubo, se realiza la valoración secundaria.

Ésta consiste en la valoración del estado del accidentado de pies a cabeza, tanto por delante, por detrás y por ambos laterales. Se han de buscar:
• fracturas de miembros o de la columna vertebral,
• golpes recibidos en la cabeza, tórax, abdomen y/o espalda que puedan producir hemorragias internas,
• lesiones, contusiones, quemaduras, dolor, etc.
Durante este proceso se interrogará al enfermo, si está consciente, intentando obtener la mayor cantidad de información posible por si dejara de estarlo. Se anotaran, y posteriormente se trasmitirán a los servicios sanitarios, los siguientes datos:
• nombre y apellidos
• edad
o constantes vitales (pulso y respiración)

 enfermedades que padezca o haya padecido
• medicación que toma habitualmente (anticoagulantes, insulina,..)
• alergias a algún medicamento
• si lleva algún informe médico encima
• localización del dolor
• hormigueos, "descargas eléctricas", entorpecimiento de las piernas
o actuaciones de primeros auxilios realizadas y respuesta del paciente a ellas,
• SI existe hemorragia la cantidad aproximada y el origen,
o SI se está realizando la Reanimación Cardio-Pulmonar, tiempo desde la parada y tiempo que se está realizando la maniobra.
 SI existe intoxicación por fármacos o productos tóxicos, cuándo y qué cantidad, y si hubo vómitos.


BLOQUE II. EMERGENCIAS.

1- AHOGADOS, OBSTRUCCIÓN DE LA VÍA AÉREA: MANIOBRA DE HEIMLICH.
OBSTRUCCIÓN DE LA VÍA AÉREA POR UN OBJETO

Cuando un objeto compromete la permeabilidad de la vía aérea compromete la vida. En la reanimación cardiopulmonar veremos la forma de abrir las vías en el caso de una víctima supuestamente inconsciente, donde será la propia lengua del accidentado la que impedirá el paso del aire. En este caso, va a ser un objeto el que va a entorpecer el paso del aire hacia los pulmones, pudiendo la víctima estar consciente o no.


La obstrucción de la vía aérea por un cuerpo extraño suele ir acompañada por el estado de consciencia de la víctima y la ingestión accidental de un cuerpo, bien comida u otros objetos, causa de la asfixia. Si estamos presentes observaremos como la víctima lleva sus manos al cuello, signo universal de atragantamiento y asfixia. Si no estuviéramos presentes en el preciso momento del atragantamiento la observación del lugar puede darnos una pista de vital importancia (p.ej. un niño desmayado junto a un bote de canicas). ¿Qué hacer entonces?.

NIÑO < 4 Años
En un niño menor de un año realizaremos la MANIOBRA DE HEIMLICH adecuada a esta edad (Fig. 2). Le colocaremos a horcajadas en el antebrazo del auxiliador, quién le dará cuatro golpes entre los omóplatos; en caso de fracaso, girar al niño sobre la espalda, con la cabeza baja y efectuar cuatro apretones sobre la parte anterior del tórax, en mitad del esternón.

NIÑO > 4 Años y ADULTOS
En un niño grande o en un adulto, realizaremos la MANIOBRA DE HEIMLICH para estas edades (Fig. 2). Esta maniobra pretende desalojar cualquier obstáculo de las vías aéreas mediante un brusco aumento de presión intratorácica. La maniobra de Heimlich tiene diversas modalidades según esté la víctima de pie o acostada.

* Si la víctima está DE PIE: el socorrista se colocará detrás de ella, colocando los brazos por debajo de los de la víctima. Seguidamente cerrará la mano alrededor del dedo pulgar en forma de puño, lo colocará horizontalmente con el dorso de la mano hacia arriba y el pulgar justo por debajo del esternón. La otra mano la colocará sobre el otro extremo del puño. En esta posición tirará bruscamente hacia él comprimiendo el abdomen en sentido ascendente varias veces seguidas.

* Si la víctima está SENTADA: el socorrista se colocará detrás de ella con las rodillas flexionadas para estar a la altura más correcta, y procederá como en el caso anterior.

* Si la víctima está EN EL SUELO: el auxiliador lo estira boca arriba, colocandose a horcajadas sobre sus muslos, con la palma de la mano encima del ombligo y la otra mano sobre la primera. De esta forma comprimirá hacia abajo y hacia la cabeza bruscamente varias veces. El auxiliador ha de colocar la cabeza de la víctima ladeada para facilitar la salida de objetos.

En todos los casos las maniobras pueden repetirse varias veces seguidas y acompañandose de la búsqueda y retirada de objetos de la boca.

Si todo esto no fuera suficiente o la víctima permaneciera inconsciente o tomara una coloración violeta practicaríamos varias insuflaciones con la intención de alojar el posible objeto en las vías bajas permitiendo una ventilación parcial. Si tras extraer el cuerpo extraño no respirara practicaríamos la R.C.P. (Que estudiaremos a continuación).

II. REANIMACIÓN CARDIOPULMONAR (RCP).

La vida se ve comprometida en cualquier situación en la que exista una obstrucción de la difusión de gases, fracaso de la bomba cardiaca o inadecuado transporte sanguíneo de oxígeno a los tejidos. En estos casos es necesaria la intervención urgente. El ABC de la asistencia de emergencia y el objetivo prioritario en la evaluación y tratamiento para evitar la muerte del sujeto, reside en:
A.- AIRWAY ----------> La permeabilidad de las vías aéreas.
B.- BREATHING -----> La facilitación de la respiración.
C.- CIRCULATION --> La conservación de la circulación.
Airway) Mantenimiento de la permeabilidad de la vía aérea.

a) Colocación de la cabeza. Si la persona está inconsciente, es probable que la lengua obstruya la vía aérea impidiendo el paso de aire. Para evitarlo se pueden realizar una de las siguientes maniobras:

- Hiperextensión Frente-nuca
- Hiperextensión Frente-mentón
- Triple maniobra

Las dos primeras maniobras realizan la hiperextensión del cuello usando la frente y la nuca o el mentón como puntos de apoyo. La triple maniobra realiza la apertura de la vía aérea, dislocando la mandíbula inferior. Esta última maniobra se utiliza ante la sospecha de fractura cervical.

b) Limpieza de la boca. La limpieza de la boca se ha de realizar manualmente con el "dedo en gancho", buscando posibles objetos causa de obstrucción (chicles, caramelos). Así mismo se retirará la dentadura postiza si existiera. Limpiaremos además, las secreciones que se hallasen en la boca (vómitos), con la ayuda de gasas, pañuelos, etc.

Si tras la realización de estas actividades no se hubiera obtenido una vía aérea permeable, es decir, que permita el paso libre de aire, se ha de sospechar la existencia de uno o más objetos en la garganta. Para solucionarlo se realizará la maniobra de Heimlich.
Si no se consiguió con estas maniobras una respiración espontánea se ha de pasar al siguiente punto.

Breathing) Respiración artificial.
La respiración artificial tiene por objeto hacer llegar aire hasta los pulmones del sujeto que se encuentra en parada respiratoria. Tres son las técnicas de respiración artificial: "boca a boca" (Fig. 3), mediante el uso de un ambú y mediante ventilación mecánica.

Se considera que la respiración "boca a boca" es idónea para la actuación de primeros auxilios por:
a) Conseguir un aporte de aire de alrededor de 1000 c.c. en cada insuflación.
b) Permitir apreciar en todo momento la distensión del tórax del accidentado, lo que nos indica que la inspiración es buena o, en su caso, la existencia de obstáculos a la entrada de aire en los pulmones.

TÉCNICA

Para realizar la respiración "boca a boca" o "boca a nariz" el accidentado debe estar tendido boca arriba. Hiperextender el cuello colocando, a ser posible, bajo los hombros una chaqueta o toalla. El auxiliador, arrodillado a la derecha de la víctima, cierra las fosas nasales (la boca en el caso de la técnica "boca a nariz") con el pulgar y el índice de su mano izquierda; con estos mismos dedos de su mano derecha le sujeta la mandíbula, tirando de ella hacia arriba, mientras el codo del brazo derecho descansa suavemente sobre el pecho del accidentado.
En esta posición el socorrista inspira profundamente, sella con su boca la del accidentado y le insufla el aire. A continuación, retira su boca para permitir el vaciamiento de los pulmones. Si existiera agua en los mismos la cabeza de la victima ha de estar lateralizada para facilitar la salida de la misma. En cada insuflación se comprobará que la ventilación es adecuada por: a) la elevación y descenso sucesivos de la pared del tórax (de 2 a 3 cm.); b) al oír y sentir como sale el aire al exhalarlo la víctima pasivamente; y c) al sentir el auxiliador en sus propias vías aéreas la resistencia de los pulmones de la víctima al expandirse.

Este movimiento completo debe repetirse con una frecuencia de 16 a 20 veces por minuto, es decir, al mismo ritmo de la respiración normal del socorrista. Si el inicio de este proceso no fuera acompañado de una rápida recuperación de la respiración espontanea, se habrá de valorar la posibilidad de una parada cardiaca. De confirmarse ésta, se pasaría al punto siguiente.

Circulation) Masaje cardiaco.

El masaje cardíaco debe aplicarse siempre que se observe falta de pulso y del latido cardíaco. Esta técnica se basa en la posibilidad de comprimir el corazón contra la columna vertebral, ejerciendo presión sobre el tercio inferior del esternón (Fig.). Con ello obligamos al corazón, que se encuentra parado y con sangre en su interior, a expulsar la sangre y a llenarse después, alternativamente, como si se realizara una contracción activa.

Una vez comprobada la ausencia de pulso y de latido cardíaco se tumbará al accidentado boca arriba, sobre un plano duro. El socorrista, arrodillado a la derecha del accidentado, localizará la punta del esternón y colocará el talón de una de las manos dos dedos por encima de la misma (Fig.). Colocará el talón de la otra mano sobre la primera entrecruzando los dedos; las palmas de las manos no deben tocar el pecho de la víctima, y los codos estarán rígidos, sin doblar. En esta postura el socorrista deja caer el peso de su propio cuerpo comprimiendo el esternón de 4 a 5 cm. Haciendo fuerza solo y exclusivamente sobre el talón de la mano. Manteniendo las manos en su sitio, retirar la compresión para permitir que el corazón se vuelva a llenar. Las compresiones se realizarán de forma rítmica, contando "y uno, y dos , y tres, y cuatro,..". Se continuará hasta que aparezca pulso.

Para realizar al mismo tiempo la respiración artificial y el masaje cardiaco se realizarán ciclos de 15 compresiones, dos ventilaciones, hasta un total de cuatro, momento en el que se valorará la existencia de pulso carotideo. Intentamos obtener de 80 a 100 compresiones por minuto.

Ahogamiento por asfixia o por inmersión, se produce porque un medio líquido obstruye el paso del aíre al interior de la vías aéreas. Hay dos clases de ahogamientos:

ASFIXIA

Situaciones en las que el oxígeno no llega o llega mal a las células del organismo.

LAS CAUSAS MAS FRECUENTES SON:
• Presencia de un obstáculo externo.
• Paro cardíaco.
• Ambiente tóxico y/o falta de oxígeno.

TRATAMIENTO:
a) Si existe un obstáculo externo, suprimirlo.
b) Colocar al accidentado en un ambiente puro.
c) Asegurar la libertad de las vías respiratorias.
Para ello:
• Aflojar la ropa alrededor del cuello y cintura.
• Abrir la boca y liberar de aquello que la obstruya (vómito, secreciones, dentadura postiza móvil, etc.).
• Si está inconsciente (aunque respire), colocar una mano sobre la nuca y la otra en la frente vasculando la cabeza hacia atrás suavemente; con está maniobra se libera la garganta obstruida por la caída de la lengua hacia atrás.
• Colocar en posición lateral de seguridad a fin de permitir la salida de sangre o vómito (Fig.2).

Fig. 2
• Si la asfixia se produce por la presencia de un cuerpo extraño en la garganta, colocar al accidentado boca arriba, situarse a horcajadas sobre sus muslos y con la palma de la mano encima del ombligo y la otra mano sobre la primera, efectuar un movimiento rápido hacia adentro y hacia arriba para que el impulso del aire libere las vías respiratorias (Método de Heimlich) (Fig. 3). Esta maniobra se puede realizarse en posición de pie, sentado o acostado. Si no respira tras extraer el cuerpo extraño:
o Practicar la respiración artificial.
o Practicar masaje cardíaco externo en el caso de no localizar el pulso en la carótida.

Si se advierte la presencia de un gas tóxico inflamable, se deben tomar por parte del socorrista las siguientes precauciones:
• Protegerse o contener la respiración antes de la evacuación del accidentado.
• No encender cerillas ni tocar interruptores.
• Emplear una cuerda guía.

- Masaje Cardíaco Externo
Si además de que no respira y está inconsciente, se observa que el accidentado está muy pálido, carece de pulso en la muñeca y cuello, tiene las pupilas dilatadas y no se oyen los latidos cardíacos, es muy probable que se haya producido una parada del corazón, por lo que se debe proceder a practicar, además de la respiración artificial boca a boca, el masaje cardíaco externo, con arreglo a la siguiente técnica:
La persona encargada de practicarlo se coloca de rodillas al lado de la víctima, aplicando la parte posterior de la palma de la mano'sobre el esternón, cuatro o cinco centímetros por encima de la "boca del estómago". La palma de la otra mano se coloca sobre la de la primera (Fig. 18).

Fig. 18
Se ejerce una presión flrme y vertical al ritmo de 60 u 80 veces por minuto.
Al final de cada acto de presión se suprime éste para permitir que la caja torácica, por su elasticidad, vuelva a su posición de expansión.
Si la víctima es un niño o un lactante el número de compresiones ha de ser mayor (100-10) y menor la presión a aplicar. Basta una mano para los niños y dos dedos para los lactantes.
Lo ideal es que una persona realice la respiración boca a boca y otra, al mismo tiempo, el masaje cardíaco externo, realizando 5 presiones esternales y 1 insuflación, efectuando ésta en la fase de descompresión del tórax y no volviendo a comprimir hasta que no haya terminado la insuflación y así sucesivamente. Si es solamente un socorrista el que presta los auxilios, comenzará con la respiración boca a boca, realizando 5 insuflaciones, para continuar con la siguiente pauta:
• 15 presiones esternales-2 insuflaciones
• 15 presiones esternales-Z insuflaciones
Aproximadamente cada 2 minutos, hay que verificar la eficacia circulatoria tomando el pulso en la carótida.
Y así hasta la recuperación o fallecimiento del accidentado.

3.- LIPOTIMIA

Pérdida súbita del conocimiento de corta duración (2-3 minutos).

TRATAMIENTO

• Aflojar la ropa alrededor del cuello y cintura.
• Traslado a un ambiente de aire puro.
Tumbarlo en posición horizontal con las piernas elevadas.

5.- EPILEPSIA

Afección crónica de diversa etiología caracterizada por crisis convulsivas.

TRATAMIENTO
• Despejar el entorno de cualquier objeto que pueda herir al enfermo.
• Deslizar una manta o ropa debajo del afectado para amortiguar los golpes.
Poner un trozo de madera entre los dientes para evitar que se muerda la lengua.


5.- INSOLACIÓN

Accidente provocado por la exposición prolongada al sol.

TRATAMIENTO
• Poner al afectado a la sombra.
• Aflojar la ropa.
• Aplicar compresas frías y proporcionarle agua si está consciente.
Si está inconsciente se pondrá en pósición lateral de seguridad y se procederá a su evacuación al hospital.

7.- HEMORRAGIAS
Salida o derrame de sangre fuera o dentro del organismo como consecuencia de la rotura accidental o espontánea de uno o varios vasos sanguíneos.

SE CLASIFICAN EN:
• Hemorragias externas.
• Hemorragias internas.
Ante cualquier tipo de hemorragia se debe actuar de la siguiente forma:
• Tumbar al accidentado en posición horizontal con los miembros inferiores elevados.
• Buscar una hemorragia externa, a veces oculta por la ropa, deteniéndola mediante compresión o torniquete.
• Arropar al accidentado y evitar cualquier movimiento.
• AVISAR AL SERVICIÓ DE URGENCIAS 061.

7.1.- Hemorragia Externa

TRATAMIENTO
• Con el herido tendido se hace compresión local en el punto que sangra, bien con uno o dos dedos o con la palma de la mano, en función de la extensión de la herida.
• Si la hemorragia cesa, procederemos a colocar un vendaje compresivo.
• Si no se detiene, habrá que hacer compresión a distancia en los siguientes puntos: (Fig.4)
o CUELLO: carótida.
o HOMBRO: retroclavicular.
o BRAZO: arteria humeral (cara interna del brazo).
o MUSLO: arteria femoral(ingle).
o PIERNA: arteria poplítea.
• Aplastar siempre la arteria o vena contra el hueso lo más cerca posible de la herida.
• No aflojar nunca el punto de compresión.
• Mantener al herido echado horizontalmente.

Fig. 4
7.2.- Torniquete
Sólo se utilizará: (Fig.5)
• Cuando el socorrista está solo y debe atender a otros accidentados de extrema gravedad.
• En caso de miembros seccionados o aplastados.
• EL TORNIQUETE se coloca por encima del codo o por encima de la rodilla, entre el corazón y la herida.
• Una vez colocado no debe aflojarlo nunca.
• Debe permanecer a la vista, colocándole un rótulo indicando nombre, hora y minuto de colocación.

Fig. 5
7.3.- Hemorragia Interna

TRATAMIENTO
• Vigilar al accidentado para detectar signos de colapso como palidez, sed, ansiedad, frío, taquicardia.
• Tenderlo horizontalmente.
• Abrigarlo.
• Tranquilizarlo.
• EVACUARLO CON EXTREMA URGENCIA (061).

8.- HERIDAS
Una herida es toda lesión de la piel y de los diferentes órganos producida por corte, desgarro, rasguño, contusión, etc.

SE CLASIFICAN EN:
• INCISAS: originadas por objeto cortante.
• CONTUSAS: originadas por objeto romo.Hemorragias internas.
• ESPECIALES:
o Mixtas o incisocontusas.
o Punzantes.
o Por mordedura.
o Con arrancamiento.
o Etc.
8.1.- Heridas simples

TRATAMIENTO

Estas son las que el socorrista puede tratar, desinfectándolas y colocando el apósito correspondiente.
• El socorrista se lavará las manos concienzudamente con agua y jabón abundantes.
• Limpiar la herida, partiendo del centro al exterior, con jabón o líquido antiséptico.
• Colocar apósito o vendaje compresivo (Fig.6).


8.2.- Heridas Graves

TRATAMIENTO
• La actuación se resume en tres palabras: EMBALAR, AVISAR, EVACUAR, para lo cual:
o Taponar la herida con gasas limpias o con compresas estériles si se disponen de ellas.
o Aplicar una venda sobre la herida, más o menos apretada en función de la importancia de la hemorragia, cuidando de no interrumpir la circulación sanguínea.
o Si es un miembro superior, colocar un cabestrillo.
o AVISAR AL 061.

8.3.- Heridas del Tórax

TRATAMIENTO
• Colocar al herido sentado o acostado sobre el lado herido, cabeza y hombros algo incorporados, evacuándolo de esta manera.
• Cubrir la herida con varias capas de compresas grandes a ser posible estériles.
• No dar de beber ni comer.

8.4.- Heridas del Abdomen

TRATAMIENTO
• Pequeña: poner una compresa grande y sujetarla con esparadrapo.
• Ancha: no poner compresas; si el intestino sale no intentar meterlo, sólo cubrir la herida con un paño húmedo muy limpio y a ser posible estéril. Si algún objeto permanece clavado (cuchillo, punzón, etc,) no quitarlo, evacuar al herido moviéndolo lo menos posible.
• No dar de beber ni comer.

8.5.- Mordeduras de Animales

TRATAMIENTO
Carecen de toxicidad y se tratarán como cualquier otra herida, lavando la zona concienzudamente y aplicando cualquier antiséptico (povidona yodada).
Se deberá vigilar al animal para descartar la presencia de rabia.

9.- QUEMADURAS

9.1- Quemaduras Térmicas

Son lesiones de la piel y otros tejidos provocadas por diferentes causas como el calor, la electricidad, productos químicos, etc.
Se clasifican en: (Fig, 7)
• Quemaduras de primer grado: la piel está enrojecida (eritema).
• Quemadurás de segundo, grado: la parte interior de la piel (dermis) se quema, formándose ampollas (flictena) llenas de un líquido claro.
• Quemaduras de tercer grado: la piel está carbonizada y los músculos, vasos y huesos pueden estar afectados.

Fig. 7
La gravedad de las quemaduras depende de:
• Su extensión.
• Localización.
• Suciedad o no de la misma.
• Fragilidad del quemado (niños, ancianos, etc.).

CONDUCTA A SEGUIR ANTE UNA QUEMADURA GRAVE:

• Eliminar o suprimir la causa.
Si la ropa está en llamas, impedir que el accidentado corra, enrollarlo en una manta o abrigo o hacerlo rodar por el suelo.
• Enfriar la quemadura.
Rociar las regiones quemadas con abundante agua a una temperatura entre 10 y 20ºC, durante lO ó 15 minutos.
• Cubrir las quemaduras.
Proteger las quemaduras con sábanas limpias y a ser posible con compresas estériles.
• Cubrir al herido.
Con una manta o similar al fin de evitar el enfriamiento general.
• Posición horizontal del quemado.
Generalmente de espaldas o en posición lateral si tiene quemada la espalda o boca abajo si tiene quemados los costados y la espalda.
• No dar de beber ni comer al quemado grave.
• Avisar a los servicios de urgencias (061).
• Evacuación inmediata.

9.2.- Quemaduras Eléctricas

La corriente eléctrica, sea generada artificialmente o natural(rayos), ocasiona lesiones muy diversas que van desde quemaduras pequeñas hasta traumatismos múltiples y la muerte.
Tipos de lesiones:
• Quemaduras superficiales por calor y llamas.
• Quemaduras por arco o fogonazo.
• Quemaduras llamadas propiamente eléctricas por la acción de la corriente a través del organismo ya que lesionan planos más profundos y a menudo destruye músculos y altera órganos internos, llegando incluso a producir paradas cardiorespiratorias e incluso la muerte.
Ante una electrocución se debe actuar de la siguiente manera: (Fig.8)
• Cortar la corriente eléctrica antes de tocar al accidentado; en caso de que esto no sea posible, aislarlo utilizando un objeto que no sea conductor de la electricidad (ejemplo: un palo, papel de periódico, etc,)
• No emplear objetos metálicos.
• En caso de parada cardiorespiratoria, iniciar resucitación cardiopulmonar sin interrupción hasta la llegada del personal sanitario de urgencia, al cual debe avisarse inmediatamente.

TRATAMIENTO DE LAS QUEMADURAS ELÉCTRICAS

• Es similar al que se lleva a cabo en las quemaduras térmicas, ya que la corriente eléctrica al paso por el organismo produce calor lesionando los tejidos.

9.3.- Quemaduras Químicas

Ocurre cuando la piel se pone en contacto con un ácido o una base potente, de uso común en productos de limpieza, procesos industriales y laboratorios.

TRATAMIENTO
• Tranquilizar al paciente.
• Lavar con abundante agua la zona afectada.
• Cubrir la zona quemada con paños limpios.
Trasladar al paciente al hospital.

11.- INTOXICACIONES

Se pueden producir por una de estas tres vías:
• Por la boca (intoxicación por ingestión).
• Por el aparato respiramrio (intoxicación por inhalación).
• Por la piel (intoxicación por inoculación).

11.1.- Por Ingestión
Los tóxicos pueden ser de los siguientes tipos:
• 1.- Alcalinos
• 2.- Ácidos
• 3.- Otros
11.1.1.- TRATAMIENTO CONTRA ALCALINOS (Lejía, amoniaco, sosa cáustica, etc.)
• Dar rápidamente un vaso de agua para diluir el tóxico.
• Añadir vinagre o jugo de limón a un segundo vaso de agua.
• Después le daremos leche, aceite de oliva o clara de huevo.
• ¡¡ NO PROVOCAR EL VÓMITO !!

11.1.2.- TRATAMIENTO CONTRA ACIDOS (Ácido acético, clorhídrico, nítrico, etc.)
• Dar rápidamente un vaso de agua para diluir el tóxico.
• Después se le dá un vaso de leche o bicarbonato.
• Tras esm le daremos aceite de oliva o clara de huevo.
• ¡¡ NO PROVOCAR EL VÓMITO !!

11.1.3.- TRATAMIENTO CONTRA OTROS TÓXICOS
El tratamiento contra otros tóxicos de tipo general se hará:
• Diluir el tóxico.
• Provocar el vómito.
Cuando el tipo de tóxico es desconocido se usa como antídoto:
• Una taza de té fuerte.
• Varias cucharadas de leche de magnesia.
• Dos rebanadas de pan tostado.

11.2.- Por Inhalación

El mayor número de intoxicaciones por inhalación son producidas generalmente por monóxido de carbono, aunque existen numerosos tóxicos que se absorben por el aparato respiratorio.

TRATAMIENTO
• Aislar a la víctima de la atmósfera tóxica y hacerle respirar aire puro.
• Si se observa parada respiratoria practicarle las maniobras de resucitación en el ambiente exterior del mismo lugar del accidente.
Para llevar a cabo el rescate de la víctima se tomarán las siguientes precauciones:
• No intentarlo jamás estando solo. Si son dos socorristas solamente uno entra y el otro permanece en el exterior.
• Atarse a la cintura una soga que permita al que permanece en el exterior extraer a su compañero a la menor señal de alarma.
• Si es posible se debe penetrar en la zona tóxica con una máscara antigás.
• Coger a la víctima por la cintura y sacarla al exterior.

11.3.- Por Inoculación
Se produce generalmente por mordeduras de animales, serpientes, culebras, insectos, etc.
11.4.- Mordeduras de Serpientes y Picaduras de Escorpiones y Alacranes
Pueden provocar graves intoxicaciones e incluso ser mortales.

TRATAMIENTO
• Colocar un torniquete, no muy apretado, por encima de la mordedura para evitar su difusión por el organismo.
• Introducir la parte mordida en agua helada o colocar compresas de hielo sobre las lesiones.
• Practicar una incisión en forma de X sobre cada una de las dos huellas paralelas y puntiformes que habrá originado la mordedura de la víbora o sobre la picadura del alacrán o escorpión.
• Succionar sin temor, aplicando la boca sobre las heridas producidas, escupiendo a continuación la sangre y veneno extraídos.
• Colocar después sobre la herida hielo triturado o agua fría y vendar.
• Evacuar al accidentado al hospital más cercano.

11.5.- Picaduras por Insectos

TRATAMIENTO
• Si se percibe el aguijón, extraerlo.
• Aplicar sobre la picadura un trozo de tela empapado en amoniaco o agua muy fría.
• Si no es posible extraer el aguijón, se aplicará una pasta hecha con bicarbonato sódico y agua.
En caso de múltiples picaduras:
• Sumergir al paciente en un baño de agua fría bicarbonatada durante 15 minutos.
Envolverlo en una sábana y trasladarlo urgentemente al hospital.

12.- URGENCIAS EN OTORRINOLARINGOLOGÍA Y OFTALMOLOGÍA
12.1.- Fractura de los Huesos de la Nariz
TRATAMIENTO
• Aplicar compresas heladas.
• Detener la hemorragia mediante pinzamiento o taponamiento.
• Posición lateral de seguridad.
• Evacuar al hospital más cercano.
12.2.- Traumatismo del Pabellón Auricular (Orejas)
TRATAMIENTO
• Posición sentada del paciente.
• Aplicar compresas heladas.
• Si existe alguna porción desprendida conservarla para posible reimplante. Se conservará en unas gasas estériles y en su defecto limpias, empapadas en suero fisiológico o agua helada.
• Trasladar al hospital.

12.3.- Hemorragias en ORL (Otorrinolaringología)

TRATAMIENTO Fig. 9
• Localizar la hemorragia.
• Detenerla mediante:
o Taponamiento
o Compresión local
o Aplicación de compresas frías
o Posición elevada de la zona sangrante, salvo en epistaxis (hemorragia por la nariz) que habrá que mantener la cabeza baja
o Si no cesa, evacuar al hospital, vigilando pulso y nivel de conciencia

Fig. 9
12.4.- Causticaciones en ORL (Otorrinolaringología)

TRATAMIENTO
• Tranquilizar al paciente.
• Lavar con abundante agua la zona lesionada.
• Cubrir con paños limpios o estériles la zona.
• Trasladar al hospital.

12.5.- Heridas en ORL (Otorrinolaringología)

TRATAMIENTO
• Valoración de la herida.
• Hemostasia.
• Limpieza de la herida.
• Colocar apósito.
• Si la herida es muy extensa, evacuar al hospital.

12.6.- Cuerpos Extraños en ORL (Otorrinolaringología)
TRATAMIENTO

• Localización del cuerpo extraño; si es en la garganta y tiene síntomas de asfixia, extraer el cuerpo extraño mediante el método de HEIMLICH.
• Averiguar tipo de cuerpo extraño.
• Limpiar la zona.
• Trasladar al hospital para su extracción.

14.- FRACTURAS


Rotura de un hueso. Pueden ser CERRADAS 0 ABIERTAS (Fig.10)

SÍNTOMAS
• Impotencia funcional
• Dolor
• Chasquido o crepitación
• Hinchazón-tumefacción
• Amoratamiento

Fig. 10
14.1.- Fractura Abierta

Aquella que está complicada con una herida.
TRATAMIENTO
• Cortar la hemorragia si existe.
• Cubrir la herida.
• Inmovilizar la fractura.

14.2.- Fracturas de Extremidades. - Inmovilización)

• ANTEBRAZO: desde raíz de los dedos a axila, codo a 90° y muñeca en extensión.
• MUÑECA: desde raíz de los dedos a codo, muñeca en extensión.
• DEDOS MANO: desde punta de los dedos a muñeca, dedos en semiflexión.
• FÉMUR Y PELVIS: desde raiz de los dedos a costillas, cadera y rodillas en extensión; tobillo a 90°.
• TIBIA Y PERONÉ: desde raíz de los dedos a ingle, rodilla en extensión, tobillo a 90º.
• TOBILLO Y PIE: desde raíz de los dedos a rodilla, tobillo a 90°.
En resumen, una fractura se inmoviliza con férula que abarque una articulación por arriba y otra por debajo de la lesión.

LA INMOVILIZACIÓN SE IMPROVISA CON:(Fig. 11)
• Férulas de madera.
• Bastones, flejes, ramas de árboles, tablillas, revistas, etc., sujetas con:
o Vendas, tiras de sábanas, cintas, ligas, pañuelos, cinturones, cuerda, etc.

Fig. 11
En fracturas de miembro inferior puede servir de férula el miembro sano extendido y atado o vendado juntamente con el lesionado (Fig. 12).

Fig. 12
En las de brazo puede servir el tronco fijándolo al mismo con vendas, bufandas, etc. (Fig. 13).

Fig. 13
12.3.- Fracturas del Tronco, (Columna Vertebral, Cuello)

TRATAMIENTO
• No mover al lesionado, dejarlo tendido en el suelo.
• Traslado inmediato al hospital.
El traslado se hará en plano duro, evitando que flexione la columna vertebral ni que pueda flexionarla durante el traslado, Si no se dispone de camilla se improvisara , con tablones, una puerta, etc

15.- ESGUINCE

Desgarro incompleto de la capsula articular o ligamentos, sin rotura (Fig. 14).
TRATAMIENTO
• Frío.
• Inmovilización.
• Traslado al hospital.


Fig. 14


22.- RESPIRACIÓN CARDIOPULMONAR
Se denomina resucitación al conjunto de maniobras que tratan de restablecer la respiración y los movimientos del corazón de una persona en la que accidental y recientemente se han suspendido ambas funciones.

Fig. 17

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